Ciclo Indoor

El Ciclo Indoor es una actividad física colectiva, realizada sobre una bicicleta estática adaptada para tal fin al ritmo de la música en la que se efectúa un trabajo predominantemente cardiovascular de alta intensidad con una intervención muy elevada de los grandes grupos musculares del tren inferior. La clase es dirigida por un instructor que es el responsable de conducir la sesión hacia los objetivos previamente establecidos.

El origen del ciclo indoor se remonta a 1987, cuando un exciclista profesional de California, conocido por Johny G, en busca de continuar con sus entrenamientos en bicicleta en la época invernal pensó en realizar unas modificaciones en su bicicleta estática y utilizar la música para amenizar sus entrenamientos. A la bicicleta que utilizó la denominó como “Spinner”. De esta manera nace una nueva actividad que en la década de los noventa se extendió por todo el mundo con el nombre de ciclo indoor, spinning o cycle entre otros. A España llega de la mano de Kim Forteza y Paco González. Se trata ya de una clase no coreografiada que se realiza en bicicleta al ritmo de la música en la cual el instructor marca la intensidad de trabajo modificando la resistencia de rodadura y la cadencia de pedalada.

La música es el hilo conductor de la actividad. No es solo para ambientar la clase, sino que es determinante para el entrenamiento. Debe estar controlada y medida. Es un instrumento muy importante para el desarrollo de la sesión y para la creación de emociones de los usuarios.

El éxito del ciclo indoor radica en los múltiples beneficios que ofrece, entre los que cabe destacar:

  • Fortalecimiento de grupos musculares: el ciclismo indoor trabaja principalmente el tren inferior del cuerpo, es decir, las piernas y los glúteos, aunque también involucra como músculos secundarios, o con menos esfuerzo, los del tren superior, ya que, al fin y al cabo, el cuerpo es una cadena muscular y es importante que todos los músculos trabajen en conjunto para poder conseguir un movimiento seguro y eficaz.
  • Fortalecimiento de los huesos: La práctica del ciclo indoor aporta beneficios a los huesos haciéndolos más resistentes. Personas que sufren de problemas óseos como osteoporosis practican este deporte ya que con ello consiguen mejorar su salud. Además si hemos tenido algún tipo de fractura en la rodilla, por ejemplo, es bueno practicar ciclo indoor como parte de nuestra recuperación.
  • Alto gasto calórico: cuanto mayor sean las pulsaciones del corazón, más son las calorías que se están quemando, aunque también depende de otras variantes como el peso o el sexo. En una sesión de ciclo indoor de 45 minutos se pueden quemar 500-700 calorías. También es importante recordar que con cualquier ejercicio cardiovascular se mejora la metabolización de las grasas.
  • Disminución de la frecuencia cardíaca en reposo y mejora de la circulación de la sangre: con el ejercicio aeróbico el corazón se agranda, se fortalece y pierde parte de la grasa que lo cubre, por lo que cada latido lo hace más potente y puede trasladar más sangre al resto del organismo. Por la misma razón aumenta el calibre de las arterias coronarias, causantes de muchos de los problemas del sistema cardiovascular, ayudando así al corazón a ser más eficaz en el trasporte y retorno de la sangre y a reducir la tensión arterial, por lo que todo el organismo sale beneficiado.
  • Sensación de bienestar: el ciclo indoor, al ser una actividad de alta intensidad de entrenamiento, nos ayuda a eliminar estrés y por lo tanto disminuye la ansiedad, produciéndonos una sensación de bienestar y relajación mental una vez terminada la sesión. Y es que el ejercicio físico ayuda al cerebro a liberar endorfinas, una hormona que proporciona sensaciones positivas y son comúnmente conocidas como las hormonas de la felicidad.
  • Deporte apto para todas las edades y condiciones físicas: el ciclo indoor se adapta a cualquier edad pues es un ejercicio de bajo impacto. No incluye ningún movimiento técnico ni ninguna dificultad motora particular. Tampoco causa ningún impacto a nivel osteo-articular y por ello está indicada incluso para las personas con la espalda sensible. Personas que tiene problemas en las articulaciones y les cuesta correr pueden hacer ciclo indoor sin problema. El ciclo indoor se recomienda también en personas con problemas de artritis.
  • Muy Bajo riesgo de lesiones: hay deportes muy saludables pero más propensos a causar lesiones, como andar, correr o hacer bicicleta al aire libre. En cambio el ciclo indoor logra ejercitar tu cuerpo disminuyendo la probabilidad de lesiones.