TRX

El entrenamiento en suspensión nos permite trabajar la fuerza en todos los planos de movimiento, pero además también supone un gran medio para el trabajo de los estabilizadores, el control postural e incluso para la movilidad articular. La clave está en proponer un trabajo progresivo y que garantice ciertas adaptaciones básicas.

Se pueden ir modificando los ejercicios tanto para facilitarlos proponiendo alternativas más sencillas como para aumentar la dificultad generando posibilidades de trabajo interesantes. Una propuesta progresiva en complejidad e intensidad, podrá ser aplicable y útil para cada nivel y objetivo.

Las grandes ventajas 

Cuando realizas movimientos bajo una inestabilidad externa, generas estímulos que requieren un mayor control neuromuscular y una participación más significativa de los músculos estabilizadores. ¿En qué se traduce todo esto? En una mejora de la fuerza, mayor riqueza motriz, mejoras a nivel postural, ajuste en los estabilizadores e incrementos en la coordinación intermuscular. Todo esto te ayudará a conseguir transferencias funcionales hacia determinados gestos deportivos.